Para confeccionar un refajo del traje extremeño se necesita una tela de vuelo (fieltro bordado o tejido de rayas de doble ancho), una cinturilla firme, el largo medido con el calzado puesto y una forma de recoger el vuelo en la cintura: pliegues, tablas o fruncido. La cantidad de tela depende de la talla, del vuelo y del ancho del tejido; se remata con forro ligero y bajo con margen.

En abril, con las ferias y romerías de primavera y verano en el horizonte, es cuando más telas para refajos salen de la tienda de Azuaga camino de las modistas de la Campiña Sur. Si vas a hacer uno por primera vez, o a explicarle a tu modista lo que quieres, aquí tienes lo que conviene saber antes de comprar la tela.

Las telas para confeccionar un refajo

El refajo es la falda del traje regional, y su carácter lo da la tela. En la provincia de Badajoz conviven dos grandes familias:

Fieltro bordado

Un paño de lana o mezcla, grueso y con cuerpo, bordado con flores de colores sobre fondo liso: rojo, azul, verde, negro, granate. Es la tela más vistosa y la que se asocia al traje de gala. Los modelos Margarita, Jara y Gladiolos se diferencian por el tipo de flor y la densidad del bordado. Tiene la ventaja de que apenas se deshilacha y no necesita dobladillo elaborado, y la desventaja de que pesa y abriga, algo a tener en cuenta en las ferias de agosto.

Tejido de fieltro bordado en azul para refajo

Tejido de falda regional de Badajoz

Tela de rayas de colores, más ligera que el fieltro, tejida en doble ancho de 150 cm. Es la elección tradicional para el traje de diario y de faena y se usa mucho en grupos de coros y danzas por lo bien que se mueve al bailar. Al ser de doble ancho, rinde más: con menos metros se consigue el mismo vuelo. Puedes verla en la ficha del tejido de falda de Badajoz.

Tejido de falda regional de Badajoz a rayas

Ambas telas están en la sección de telas para trajes regionales, y el fieltro bordado de flores lo tienes, por ejemplo, en el tejido para refajos Margarita. En la tienda puedes tocar el peso y ver el bordado de cerca; si compras online desde otra provincia, te mandamos fotos con luz natural.

Cuánta tela hace falta: vuelo, talla y ancho

La pregunta más repetida. No hay una cifra única porque depende de tres cosas:

  • El vuelo: cuánto quieres que abra el refajo al girar. Un refajo de baile lleva más vuelo que uno de diario.
  • La talla y el largo: a más cintura y más largo, más tela.
  • El ancho del tejido: con doble ancho (150 cm) el largo del refajo cabe en el ancho de la tela y los metros se calculan por el vuelo; con anchos menores, hay que unir paños y se necesita más.

Como referencia orientativa, sin sustituir el cálculo de tu modista:

Tipo de refajoVuelo aproximado en el bajoCómo se recoge en la cinturaTela
Diario o de faenaModerado, unas dos veces la cinturaFruncido o pliegues pequeñosTejido de rayas doble ancho
Romería y feriaAmplio, unas tres veces la cinturaTablas o pliegues encontradosFieltro bordado o rayas
Baile y galaMuy amplio, tres veces la cintura o másTablas profundas y regularesFieltro bordado
NiñaProporcional a la alturaFruncido con cintura regulableCualquiera, con bajo ancho para alargar

Lo más práctico es decirnos por WhatsApp la medida de cintura, el largo deseado y el tipo de refajo, y te indicamos los metros para la tela que elijas. Con el fieltro bordado conviene además calcular que las flores queden centradas y a la misma altura en cada paño, lo que a veces pide algo más de tela.

Paso a paso: cómo se confecciona un refajo

  1. Tomar medidas. Contorno de cintura (donde se va a ceñir el refajo, normalmente algo por encima del ombligo) y largo desde ahí hasta donde debe llegar el bajo, con las zapatillas o los zapatos de baile puestos. Para una niña, añade margen de crecimiento.
  2. Cortar los paños. Se cortan rectángulos de la altura del largo más los márgenes de cinturilla y bajo, y se unen por los laterales hasta sumar el vuelo deseado. Si el tejido tiene bordado o rayas, se casa el dibujo en cada costura.
  3. Recoger el vuelo. Aquí se decide el estilo: fruncido (más informal y rápido), pliegues o tablas (más trabajo, pero caída ordenada y aspecto de gala). Las tablas se marcan con plancha antes de coser.
  4. Cinturilla. Una tira firme, con entretela, cerrada con corchetes o botones. Se puede dejar una abertura lateral o trasera con solapa para que el refajo se pueda poner con comodidad.
  5. Forro. Un forro ligero por dentro evita que el fieltro pique, ayuda a que el refajo se deslice sobre las enaguas y da cuerpo al vuelo. Se cose a la cinturilla y queda suelto por abajo, un poco más corto que el refajo.
  6. Bajo. Se remata con dobladillo ancho o con una cinta de refuerzo por dentro que protege el borde del roce con el suelo. En el fieltro, muchos refajos llevan además una cinta de terciopelo o un remate visto en el bajo.
  7. Acabado. Planchar los pliegues, revisar que el bajo quede a la misma altura en todo el contorno y probar con las enaguas y el calzado definitivos.

Si el refajo es para una niña, el proceso es el mismo en proporción: menos largo, menos vuelo, cintura regulable y un bajo ancho escondido que permita alargarlo cada temporada.

Encargarlo o llevar la tela a la modista

Para confeccionar un refajo tienes dos caminos y los dos son buenos:

  • Comprar la tela y llevarla a tu modista. Es la costumbre más extendida en los pueblos: se elige el fieltro o las rayas en la tienda, se calculan los metros y la modista de confianza hace el refajo a tu medida y a tu gusto. Es la opción más flexible y la que permite que el refajo herede el estilo de la familia.
  • Encargarlo hecho. Si no tienes modista cerca o compras desde fuera de Extremadura, cuéntanos lo que necesitas y te orientamos sobre cómo hacerlo con la tela elegida.

En cualquiera de los dos casos, lo que sí te recomendamos es comprar de una vez toda la tela que necesites, porque los bordados y los tintes pueden variar ligeramente de una partida a otra y luego cuesta encontrar el mismo tono para un paño que falta. Y si necesitas el resto del traje, la guía de cómo comprar un traje regional extremeño repasa cada pieza.

Cuidado del refajo una vez hecho

  • Cepilla el fieltro en seco después de cada uso y ventílalo colgado del revés antes de guardarlo.
  • No laves el fieltro bordado en lavadora; limpia manchas puntuales a mano en las zonas sin bordado y, si está muy sucio, llévalo a limpieza en seco.
  • El tejido de rayas admite lavado a mano en frío con jabón neutro; sécalo colgado y plancha las tablas del revés con paño.
  • Guárdalo colgado de la cinturilla con pinzas anchas o doblado por los pliegues, con papel de seda, en una funda transpirable y con antipolillas si es de lana.
  • Antes de cada temporada, revisa corchetes, bajo y costuras del forro; son las zonas que más sufren en el baile.

Confeccionar un refajo lleva tiempo y buena tela, pero es una prenda que dura décadas y que se hereda. Elegir bien el tejido es la parte que te toca a ti; del resto se encarga la modista.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor el fieltro bordado o el tejido de rayas para el refajo?

Depende del uso. El fieltro bordado es el más vistoso y el habitual en trajes de gala y de baile, pero pesa y abriga. El tejido de rayas de Badajoz es más ligero, viene en doble ancho de 150 cm y se mueve muy bien al bailar, por lo que se usa en trajes de diario y en grupos de coros y danzas. Muchas familias tienen uno de cada.

¿Cómo sé cuántos metros de tela comprar para mi refajo?

Mide el contorno de cintura y el largo que quieres, decide cuánto vuelo (de diario, de feria o de baile) y fíjate en el ancho de la tela. Con esos datos, tu modista o nosotros mismos calculamos los metros. Compra de una vez toda la tela necesaria, porque los tonos y bordados pueden variar entre partidas.

¿El refajo tiene que llevar forro?

No es obligatorio, pero es muy recomendable. Un forro ligero evita que el fieltro pique en las piernas, hace que el refajo resbale sobre las enaguas y no se pegue, y da cuerpo al vuelo para que abra mejor al girar. Se cose a la cinturilla y se deja suelto por abajo, un poco más corto que el refajo.

¿Qué largo debe tener el refajo del traje extremeño?

En el traje de mujer suele llegar al tobillo o un poco por encima, de modo que se vean las medias y el calzado al bailar y no se pise al andar. Se mide desde la cintura, donde se va a ceñir, hasta el punto deseado con el calzado definitivo puesto. En niñas se acorta en proporción y se deja bajo de sobra para alargarlo.

¿Te ayudamos?

Elige tu fieltro bordado o tu tejido de rayas en la sección de telas para trajes regionales de la tienda online, con envío gratis a península desde 70 €. Si quieres que te calculemos los metros, escríbenos por WhatsApp con tus medidas, o pásate por la tienda de Azuaga, en la calle Estalajes 63, para ver y tocar las telas.

Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.