Desde hace décadas, el edredón se ha convertido en la pieza de ropa de cama más popular, por delante de las colchas o las mantas. Sin embargo, no todos los edredones son iguales. Si estás buscando uno para renovar tu dormitorio, este post te será de gran ayuda. Te explicamos los tipos de edredones más comunes y las ventajas de cada uno, para que elijas el que mejor se adapta a tus necesidades.

Por qué elegir un edredón

La principal ventaja del edredón respecto a la colcha tradicional es que se trata de una pieza mucho más cálida, perfecta para la mayor parte del año. Las mantas, por su parte, tienen un inconveniente: para dar el mismo calor son mucho más pesadas y molestas, y el descanso no resulta tan reparador.

El edredón clásico es una pieza acolchada, más o menos gruesa, que generalmente está rellena de guata. Cumple a la perfección una doble función. Por una parte, abriga, ya que conserva la temperatura del cuerpo incluso en las noches más frías. Por otra, es un excelente elemento decorativo y el gran protagonista del dormitorio.

Los tres tipos de edredones más comunes

Podemos diferenciar tres tipos de edredones, que son los que con más frecuencia encontrarás en nuestra sección de ropa de cama: la colcha edredón, el edredón confort y el popular edredón nórdico.

La colcha edredón, como su nombre indica, es una mezcla de edredón y colcha, por lo que reúne las ventajas de ambos. Abriga como un edredón y tiene una caída en los bordes de la cama como si fuera una colcha. Puedes ver varios modelos en la sección de colchas edredón.

El edredón confort es una colcha mullida, es decir, que destaca por su acolchado. Suele ser una pieza de gran calidad que resiste muy bien el paso del tiempo. Su caída es muy elegante y, en ese sentido, no tiene nada que envidiar a una colcha.

Cama con edredón blanco acolchado en un dormitorio, uno de los tipos de edredones más cómodos

El edredón nórdico

En último lugar encontramos la pieza más popular de los últimos años. ¿Quién no tiene un edredón nórdico en casa? A diferencia de los anteriores, se compone de dos piezas distintas. Por una parte, el relleno nórdico, que aporta el calor. Por otra, la funda nórdica, que hace las veces de sábana encimera y además aporta diseño y color a la habitación.

Tiene una gran ventaja: si queremos redecorar el dormitorio, no hace falta cambiar de edredón. Basta con comprar una nueva funda que se ajuste al nuevo estilo, con lo que ahorramos bastante dinero. Además, los edredones nórdicos son los más cálidos y ligeros. El relleno puede ser natural, a base de plumas o plumón de ganso, o sintético, con fibras que imitan muy bien las propiedades del natural. Eso sí, el gramaje es un aspecto a tener muy en cuenta, ya que un grosor excesivo genera más calor del necesario.

Cuál de los tipos de edredones elegir

En resumen, si buscas calidez y ligereza, el nórdico es la mejor opción. Si prefieres una sola pieza con buena caída, la colcha edredón o el edredón confort te darán muy buen resultado. Encontrar el edredón adecuado no es complicado si sigues estos consejos. Y si quieres comparar con otras opciones, en el post sobre colcha, edredón o funda nórdica te contamos las diferencias con más detalle.