Para elegir cortinas para el salón hay que decidir tres cosas por este orden: el largo (rozando el suelo es lo más elegante y práctico), la cantidad de tela y el tipo de fruncido, y por último el color, que debe hablar con el sofá y las paredes, no competir con ellos. Si además la ventana recibe mucho sol, conviene combinar un visillo con una cortina de más cuerpo.
Con el otoño cambian la luz y las horas que pasamos en el salón: más tardes en casa, la lámpara encendida antes, ganas de que la estancia se sienta recogida. Es el momento natural de repensar las cortinas. Aquí te contamos cómo lo hacemos en nuestro taller de Azuaga para que aciertes tanto si las encargas a medida como si ya tienes las telas y solo necesitas confirmar medidas.
El largo de las cortinas para el salón: la decisión que más se nota
Una cortina bien elegida en color pero corta parece un error; una cortina discreta con el largo correcto parece cara. Estas son las tres opciones habituales:
- A ras de suelo: la cortina termina justo encima del suelo, sin tocarlo. Es la más práctica para limpiar y para abrir y cerrar cada día.
- Rozando el suelo: el bajo apoya ligeramente. Da sensación de altura y es la que más usamos en salones clásicos.
- Con caída o «charco»: la tela sobra unos centímetros y se remansa en el suelo. Muy vistosa con telas pesadas, pero pide ventanas que no se abran a diario y una casa sin mucho tránsito de mascotas.
Un consejo que repetimos siempre: coloca la barra o el riel lo más alto que puedas, cerca del techo, y que sobresalga por los lados de la ventana. El salón parecerá más alto y, al descorrer, la cortina no tapará cristal.
Ancho, fruncido y tipo de cabecera
El ancho de tela determina la caída. Como norma general, la cortina necesita bastante más tela que el ancho de la barra para que quede fruncida en lugar de plana; cuánto más depende del tipo de cabecera que elijas. En el taller confeccionamos cortinas fruncidas, de tablas, en nido de abeja o con ollaos, para barra, riel o velcro. Cada confección lleva su propia cinta: si te gusta coser, en la sección de cintas para cortinas tienes la fruncidora normal, la de tablas, la de nido de abeja y la armadora para barra.
| Confección | Cómo queda | Dónde encaja mejor |
|---|---|---|
| Fruncida | Pliegues suaves y continuos | Salones clásicos, visillos, cualquier tela |
| De tablas | Pliegues marcados y ordenados | Salones formales, telas con cuerpo |
| Nido de abeja | Cabecera menuda y muy limpia | Estilo actual, rieles vistos u ocultos |
| Ollaos | Ondas amplias sobre barra | Salones modernos, barras decorativas |
Si dudas, piensa en cómo vas a usar la cortina: una cortina que se corre cada día agradece ollaos o nido de abeja, que se deslizan solos; una cortina que casi siempre está abierta y recogida con alzapaño puede permitirse tablas y volumen.

Cómo elegir el color de las cortinas del salón
El color de las cortinas para el salón no se decide mirando un muestrario aislado, sino mirando el sofá, las paredes y el suelo. Tres caminos que funcionan casi siempre:
- Tono sobre tono con la pared: cortinas un punto más claras o más oscuras que la pared. La ventana se integra y el salón parece más amplio. Ideal para salones pequeños o con muchos muebles.
- A juego con el sofá: si el sofá es la pieza fuerte (un verde, un azul, un terracota), unas cortinas en la misma familia de color ordenan la estancia sin necesidad de más decoración.
- Neutro cálido: beige, arena, lino natural, gris cálido. Es la elección más segura en salones que van cambiando de cojines y mantas con las estaciones, porque aguanta cualquier combinación.
Los estampados grandes lucen en ventanales amplios y con la cortina abierta; en ventanas pequeñas un estampado grande queda cortado. Si te apetece dibujo, elige uno menudo o déjalo para el visillo. Y ten en cuenta que los colores oscuros dan intimidad y calidez en invierno, pero absorben luz: en un salón orientado al norte es mejor reservarlos para la cortina exterior y mantener un visillo claro.
Visillo y cortina: por qué en el salón casi siempre van juntos
El visillo tamiza la luz de día y da intimidad sin oscurecer; la cortina aporta color, abrigo y oscuridad por la noche. En la Campiña Sur, con el sol fuerte de las tardes de septiembre y octubre y las mañanas ya frescas, esta pareja resuelve las dos necesidades a la vez: de día el visillo protege el sofá y la televisión del reflejo, y al anochecer la cortina cierra el salón y ayuda a conservar el calor.
Para que la pareja funcione, el visillo suele ir en un riel o barra interior y la cortina en otro exterior, o en una barra doble. Los dos pueden llevar la misma confección o distinta: un visillo fruncido con una cortina de ollaos es una combinación habitual y equilibrada.
La tela según la luz y la orientación
No hay una tela mejor que otra; hay una tela adecuada para cada ventana. Si el salón mira al sur o al oeste y recibe muchas horas de sol, busca telas con cuerpo y, si necesitas oscurecer, valora un forro. Si mira al norte, apuesta por tejidos ligeros y claros que dejen entrar la poca luz que hay. Con ventanales muy grandes, una tela media con buena caída pesa menos y se maneja mejor que un terciopelo pesado. Para orientarte entre tejidos, tienes una guía práctica sobre cómo elegir el tejido de las cortinas.
Lo más fiable sigue siendo tocar la tela. Puedes venir a la tienda de Azuaga y verla con luz natural o pedirnos que te enviemos muestras a casa para colocarlas junto al sofá y mirarlas de día y de noche.
Pedir las cortinas del salón a medida
Cada ventana del salón es distinta y, muchas veces, en un mismo salón hay una ventana y una puerta al patio o un balcón. Por eso confeccionamos las cortinas para el salón a medida en taller propio (tienes toda la información en la página de cortinas a medida): visillos, cortinas, estores y paneles, con o sin forro, para barra, riel o velcro, y varias ventanas de una misma casa en un solo pedido. El proceso es sencillo: nos mandas por WhatsApp una foto de la ventana y unas medidas aproximadas (ancho de la barra o del hueco y alto desde la barra hasta donde quieras que termine la cortina) y te respondemos con propuesta y presupuesto sin compromiso. Enviamos a toda la península o puedes recogerlas en la tienda.
Preguntas frecuentes
En el salón, sí, casi siempre. Una cortina hasta el suelo, ya sea a ras, rozando o con algo de caída, alarga visualmente la pared y da un acabado cuidado. Las cortinas cortas, a la altura del alféizar, se reservan para cocinas, baños o ventanas con radiador o mueble debajo que impida bajar más.
Necesitamos el ancho de la barra o del riel (o del hueco de la ventana si aún no lo tienes instalado) y el alto desde la barra hasta el punto donde quieres que termine la cortina. Con esas dos medidas aproximadas y una foto de la ventana te preparamos una propuesta; las medidas definitivas las afinamos contigo antes de cortar.
Las dos opciones funcionan. Si quieres que el salón parezca más amplio y tranquilo, elige un tono cercano al de la pared. Si el sofá tiene un color marcado y quieres que sea el protagonista, unas cortinas de la misma familia de color ordenan el conjunto. Un neutro cálido como el beige o el lino combina con ambos.
Sí. En la tienda de Azuaga puedes ver y tocar los tejidos con luz natural, y si compras desde otro punto de España te enviamos muestras para que las compares en tu salón con el sofá y las paredes. Es la mejor manera de acertar con el color, porque las pantallas cambian mucho los tonos.
¿Te ayudamos con tu salón?
Prueba el configurador de cortinas a medida para hacerte una idea de las opciones, mándanos una foto de tu ventana por WhatsApp y, si estás cerca, ven a tocar las telas a nuestra tienda de Azuaga, en C. Estalajes 63.
Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.