Las cortinas térmicas son cortinas con una capa adicional, normalmente un forro térmico cosido por detrás, que frena el paso del frío que entra por la ventana y retiene el calor de la habitación. No sustituyen a una buena ventana ni a la calefacción, pero reducen la sensación de corriente y de cristal frío, sobre todo en dormitorios y salones con ventanas grandes o antiguas.

En Extremadura el frío llega de golpe: una semana estás con la ventana abierta y a la siguiente amanece con escarcha en la Campiña Sur. Las ventanas son el punto por donde más se escapa el calor de una casa, y vestirlas bien es una de las formas más sencillas de estar más a gusto sin tocar la instalación. Te contamos qué son las cortinas térmicas, cómo funciona el forro térmico y cómo pedirlas a medida.

Qué son las cortinas térmicas y cómo funcionan

Una cortina normal ya crea una pequeña cámara de aire entre el cristal y la habitación. Una cortina térmica va un paso más allá: añade un forro térmico, un tejido denso y de tacto suave, a menudo con una cara ligeramente más gruesa, que se cose por el revés de la tela decorativa. Esa doble capa hace tres cosas:

  • Corta la corriente de aire frío que baja del cristal, la que notas en los pies cuando te sientas cerca de la ventana.
  • Mantiene más tiempo el calor del radiador o de la chimenea dentro de la estancia por la noche.
  • En verano, cerrada durante las horas de sol, ayuda a que la habitación no se recaliente.

Por fuera, una cortina con forro térmico se ve exactamente igual que cualquier otra: eliges la tela que te gusta y el forro va escondido. La única diferencia visible es que cae mejor, porque el forro le da cuerpo y peso.

Forro térmico o forro oscurecedor: no es lo mismo

Es la duda más frecuente en la tienda. Los dos son forros que se cosen por detrás de la cortina, pero buscan cosas distintas:

Forro térmicoForro oscurecedor
Para qué sirveAislar del frío y del calorBloquear la luz
Dónde compensaDormitorios, salones, ventanas antiguas o grandesDormitorios de quien duerme de día, habitaciones infantiles, salas con proyector
Efecto en la luzOscurece algo, no del todoOscurece casi por completo
Efecto en la caídaMás cuerpo y pesoMás cuerpo y peso

Hay forros que reúnen las dos funciones, y cuando un dormitorio necesita las dos cosas es lo que solemos proponer. Pero si lo que quieres es abrigar el salón sin renunciar a la luz de la mañana, el forro térmico a secas es la elección correcta. Y si tu prioridad es dormir a oscuras, el oscurecedor.

Cortina de tejido grueso con caída a medida, ideal para llevar forro térmico

En qué estancias compensan las cortinas térmicas

No hace falta forrar todas las ventanas de la casa. Nuestro consejo es empezar por donde más se nota:

  1. El dormitorio principal: pasas muchas horas seguidas y, con la calefacción apagada por la noche, la ventana es la principal fuente de frío.
  2. El salón, sobre todo si tiene ventanal, puerta al patio o balcón. Es donde está el sofá y donde se hace vida en las tardes de invierno.
  3. Las habitaciones orientadas al norte o las que dan a una calle con mucho viento.
  4. Casas de pueblo con ventanas antiguas, de madera o con un solo cristal, tan habituales en la Campiña Sur. Ahí la diferencia se nota desde la primera noche.

En la cocina y el baño, en cambio, suele bastar un visillo o un estor lavable: son estancias que se ventilan mucho y donde una cortina gruesa estorba.

Cortinas dobles: visillo de día, abrigo de noche

La combinación que mejor funciona en invierno es la cortina doble: un visillo ligero por dentro y una cortina con forro térmico por fuera. De día recoges la cortina gruesa con un alzapaño y el visillo deja pasar la luz y el poco calor del sol; al anochecer corres la cortina térmica y la habitación queda cerrada y abrigada. Si ya tienes un visillo que te gusta, solo tienes que añadir la cortina exterior en una segunda barra o riel. Sobre cómo combinar visillo y cortina, largos y colores tienes más ideas en nuestra entrada sobre cortinas para el salón.

Para que el aislamiento funcione, la cortina térmica tiene que cubrir bien: que sobresalga por los lados de la ventana, que llegue hasta el suelo o hasta el radiador y que, si es posible, la barra o el riel vayan pegados a la pared y no muy separados del cristal. Una cortina térmica corta o estrecha deja escapar por los bordes lo que gana por el centro.

Qué tela elegir para una cortina con forro

El forro térmico admite casi cualquier tela decorativa, así que puedes elegir por gusto: una tela de tapicería de tacto lana, un jacquard, un liso con cuerpo o un terciopelo para un salón clásico. Lo que sí conviene tener en cuenta es que el conjunto pesa más que una cortina sin forrar, por lo que la barra o el riel deben estar bien anclados y, en ventanales muy grandes, preferimos tejidos medios antes que los más pesados. Si quieres repasar las diferencias entre tejidos antes de decidir, te sirve la guía para elegir el tejido de las cortinas.

Otro detalle práctico: las cortinas con forro se lavan menos que las ligeras y, según el tejido, algunas piden limpieza en seco. Pregúntanos por el cuidado de la tela que elijas antes de encargarla.

Cómo pedir cortinas térmicas a medida

En nuestro taller de Azuaga confeccionamos cortinas a medida con o sin forro para cualquier ventana o ventanal: cortinas, visillos, estores y paneles, fruncidas, de tablas, nido de abeja u ollaos, para barra, riel o velcro. Solo tienes que mandarnos por WhatsApp una foto de la ventana y unas medidas aproximadas, decirnos si la quieres térmica, oscurecedora o las dos cosas, y te respondemos con una propuesta y presupuesto sin compromiso. Puedes pedir varias ventanas de la misma casa en un solo pedido, ver las telas en la tienda de Azuaga o recibir muestras en casa, y elegir entre envío a toda la península o recogida en tienda.

También trabajamos con hoteles, casas rurales, residencias y oficinas que necesitan cortinas térmicas u oscurecedoras en muchas ventanas a la vez, con tejidos resistentes al uso intensivo e ignífugos cuando se exigen.

Preguntas frecuentes

¿Se puede añadir forro térmico a unas cortinas que ya tengo?

En muchos casos sí. Si la cortina está en buen estado y la confección lo permite, en el taller podemos coser un forro térmico por el revés o confeccionar un forro independiente que se cuelga detrás de la cortina en el mismo riel. Tráenos la cortina o mándanos una foto por WhatsApp y te decimos qué opción encaja mejor.

¿Las cortinas térmicas sirven también en verano?

Sí. La misma capa que en invierno retiene el calor dentro, en verano frena el calor que entra por el cristal cuando la cortina está cerrada durante las horas de sol. En una casa de la Campiña Sur, con tardes de mucho sol, mantener corridas las cortinas térmicas de las ventanas orientadas al oeste ayuda a que la habitación no se recaliente.

¿Una cortina térmica oscurece la habitación?

Un forro térmico atenúa la luz pero no la bloquea del todo; con la cortina cerrada de día la habitación queda en penumbra, no a oscuras. Si necesitas oscuridad completa para dormir, pide un forro oscurecedor o un forro que combine las dos funciones. Para un salón, donde se quiere abrigo sin perder la luz de la mañana, el térmico a secas es suficiente.

¿Cómo se lavan las cortinas con forro térmico?

Depende de la tela decorativa y del tipo de forro. Algunas admiten lavado a máquina en programa delicado y agua fría; otras piden limpieza en seco. Al confeccionarlas te indicamos el cuidado de la tela elegida. En general conviene lavarlas poco, aspirarlas o sacudirlas con frecuencia y colgarlas húmedas para que recuperen la caída sin planchar.

¿Abrigamos tu casa?

Empieza por el configurador de cortinas a medida de la tienda online, mándanos una foto de la ventana por WhatsApp para que te preparemos el presupuesto, o pásate por la tienda de Azuaga, en C. Estalajes 63, y toca los forros y las telas antes de decidir.

Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.