Las enagüillas para mesa cuadrada o rectangular se confeccionan a partir de tres medidas: el largo y el ancho del tablero y la altura desde el tablero hasta el suelo. Con eso se corta un tapete central a la forma de la mesa y se le cose la falda, fruncida, de tablas o lisa con aberturas en las esquinas, para que caiga hasta el suelo sin arrastrar.

La mesa camilla no siempre es redonda

Cuando pensamos en la mesa camilla nos viene la redonda de toda la vida, pero en muchas casas de la Campiña Sur el brasero se pone bajo una mesa cuadrada de comedor, una rectangular de cocina o una ovalada heredada. Todas se pueden vestir con enagüillas; la única diferencia está en cómo se miden y en cómo se resuelven las esquinas, que en una mesa redonda no existen. Si quieres repasar antes las piezas del conjunto (tapete, enagüillas, brasero) y los consejos de seguridad, en la entrada sobre la mesa camilla en invierno lo tienes todo; aquí nos centramos en las mesas con esquinas.

Cómo medir una mesa cuadrada, rectangular u ovalada

Retira todo lo que haya sobre la mesa y mide con un metro de costura o uno metálico, siempre el tablero, no la estructura de abajo:

  1. Largo del tablero: de un borde al opuesto, por el lado más largo.
  2. Ancho del tablero: de borde a borde por el lado corto. En una mesa cuadrada coinciden.
  3. Altura: del borde superior del tablero al suelo. Esta medida decide la caída de la falda.
  4. Grosor del tablero, si es muy grueso, para que el tapete no quede corto en el canto.

En una mesa ovalada, mide el largo y el ancho máximos y, si puedes, mándanos una foto desde arriba para copiar la curva. Si la mesa tiene extensiones o alas abatibles, mide con la posición en la que la vas a usar en invierno. Anota también si tiene patas en las esquinas que sobresalgan del tablero, porque en ese caso conviene que la falda lleve aberturas.

Caída hasta el suelo o media caída

La caída es el largo de la falda desde el tablero. Hay dos opciones y cada una tiene su sentido:

  • Caída completa, hasta el suelo o a un dedo de él: es la clásica para el brasero, porque cierra el calor bajo la mesa y no deja escapar el aire. Se toma la altura del tablero al suelo y se le resta un poco para que no arrastre.
  • Media caída, hasta la altura de las rodillas o del asiento: más ligera, para mesas que se usan a diario para comer y en las que no se pone brasero, o como falda decorativa en primavera.

Para enagüillas para mesa cuadrada con brasero, la caída completa es la que funciona. Si la mesa está pegada a una pared, se puede dejar ese lado con menos vuelo para que no abulte.

Las esquinas: fruncido, tablas o abertura

Aquí está la diferencia real con la mesa redonda. En una mesa cuadrada o rectangular la falda tiene que doblar cuatro esquinas, y hay tres formas de resolverlo:

ConfecciónCómo quedaVentajasCuándo elegirla
Falda fruncidaFrunce continuo alrededor de toda la mesa, las esquinas se disimulan con el vueloSencilla, cálida, muy tradicionalTejidos con caída (chenilla, terciopelo); mesas con brasero
Falda de tablasPliegues planos repartidos, con una tabla en cada esquinaAspecto ordenado, elegantePaño y tejidos con cuerpo; comedores
Falda lisa con aberturasCuatro paños rectos que se solapan en las esquinasMínimo volumen, fácil de meter las piernas y el braseroMesas con patas en las esquinas; estilo actual

Con cualquiera de las tres, la falda se cose al tapete central por el canto del tablero, de modo que la mesa queda vestida de una sola pieza y no se descoloca al sentarse. Si prefieres dos piezas (tapete suelto y falda aparte), también se puede hacer, aunque para el brasero recomendamos la pieza única.

Tapete a juego y tejidos de invierno

Sobre las enagüillas va el tapete de encima, el que se ve y recibe las manchas del café. Lo habitual es hacerlo a juego o en un tono que contraste, y con la misma forma que el tablero, con un poco de caída por los bordes. Como se lava más que la falda, conviene tener dos.

Para el tejido de la falda, en invierno se buscan telas de abrigo que retengan el calor del brasero y tengan caída:

  • Chenilla: suave, con cuerpo, frunce muy bien y abriga. La más pedida.
  • Terciopelo: caída perfecta y aspecto elegante; pesa más y pide un buen fruncido o tablas.
  • Paño o lana: la opción más tradicional, ideal para tablas y faldas lisas.
  • Loneta o jacquard: más ligeras, para media caída o mesas sin brasero.

En la tienda de Azuaga puedes tocar las telas y ver cómo caen, y si compras desde fuera te mandamos fotos o muestras. En la sección de hogar de la tienda online tienes mantas, tapetes y textil para completar el rincón de la camilla.

Cómo pedir enagüillas para mesa cuadrada a medida

Pedirlas es tan sencillo como medir. En la página de enagüillas de mesa camilla a medida te explicamos las opciones y, desde el configurador de enagüillas, eliges la forma de la mesa (redonda, cuadrada, rectangular u ovalada), introduces las medidas del tablero y la altura, marcas la caída y el tipo de esquina, y escoges el tejido y si quieres tapete a juego. Se confeccionan en nuestro taller y las recibes en casa, con envío gratis a península desde 70 €, o las recoges en la tienda.

Si te lías con las medidas, mándanos una foto de la mesa por WhatsApp con el metro puesto y lo resolvemos contigo. Las enagüillas para mesa cuadrada son de las piezas que más satisfacción dan en el taller, porque una mesa de comedor normal se convierte en el rincón más caliente de la casa.

Cuidado y guardado entre temporadas

La falda de la camilla se lava poco, una vez por temporada suele bastar, y siempre según el tejido: la chenilla y el paño, mejor en seco o en programa muy suave sin centrifugar fuerte; el terciopelo, en seco. Sacúdela y airéala de vez en cuando para que no coja olor a brasero, y vigila que no roce con la resistencia si usas brasero eléctrico. Al llegar la primavera, guárdala limpia, doblada por los pliegues o enrollada para que no marque, en una funda de tela, y con el tapete aparte. Así el otoño que viene solo hay que sacarla y colocarla.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden poner enagüillas en una mesa de comedor normal?

Sí. Cualquier mesa cuadrada o rectangular con espacio debajo para el brasero se puede vestir con enagüillas a medida. Solo hay que medir el largo y el ancho del tablero y la altura al suelo, y elegir cómo resolver las esquinas: fruncidas, con tablas o con aberturas si las patas sobresalen. La mesa sigue sirviendo para comer con el tapete encima.

¿Qué caída conviene si voy a usar brasero?

Caída completa, hasta un dedo del suelo. Es la que cierra el calor debajo de la mesa y evita que se escape el aire caliente por los lados. La media caída, hasta las rodillas, se deja para mesas sin brasero o para vestir la mesa en primavera. Al medir, resta un poco de la altura para que la falda no arrastre ni se pise.

¿Cómo mido una mesa ovalada para las enagüillas?

Mide el largo máximo y el ancho máximo del tablero y la altura al suelo, y haz una foto desde arriba para que veamos la curva. Con eso el taller reproduce la forma del tapete y calcula el vuelo de la falda. Si la mesa tiene extensiones, mide en la posición en la que la vas a usar durante el invierno.

¿Qué tejido abriga más para las enagüillas?

La chenilla, el terciopelo y el paño son los tejidos de abrigo habituales: retienen el calor del brasero y tienen caída para fruncir o hacer tablas. La chenilla es la más pedida por su equilibrio entre abrigo, suavidad y cuidado; el terciopelo es el más elegante y el paño, el más tradicional. Para media caída sin brasero valen telas más ligeras.

¿Vestimos tu mesa?

Mide el tablero y pide tus enagüillas desde el configurador de enagüillas a medida de la tienda online, con envío gratis a península desde 70 €. Si prefieres que lo veamos juntos, mándanos una foto de la mesa por WhatsApp al 686 180 936. Y si estás por Azuaga, ven a la tienda de la calle Estalajes 63 a tocar las chenillas y los terciopelos antes de decidir.

Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.