Las fundas de almohada se eligen por tres cosas: la medida, que depende del ancho de la cama (almohadas de 70, 75, 90, 105, 135 o 150 cm); el cierre, de bolsillo, botones, cremallera o presilla; y el tejido, que conviene que sea el mismo de las sábanas. Con esas tres decisiones, la funda se pone en un gesto y no se sale por la noche.
Medidas de fundas de almohada según la cama
En España la almohada suele ocupar todo el ancho del colchón, así que la medida de la funda va ligada a la medida de la cama. Las camas individuales llevan almohada de 90 o 105 cm; las de matrimonio, de 135 o 150 cm, o bien dos almohadas individuales de 70 o 75 cm, que es lo habitual en las camas de 160, 180 y 200 cm de ancho y en muchas de 150. Las almohadas de 70 y 75 cm son también las que se usan en hoteles y en las camas nido y literas.
| Ancho de la cama | Almohada habitual | Funda de almohada |
|---|---|---|
| 80 o 90 cm | Una de 90 cm (o una de 70/75 cm) | Una funda de 90 cm o de 70/75 cm |
| 105 cm | Una de 105 cm | Una funda de 105 cm |
| 135 cm | Una de 135 cm o dos de 70 cm | Una funda larga o dos cortas |
| 150 cm | Una de 150 cm o dos de 75 cm | Una funda larga o dos cortas |
| 160, 180 o 200 cm | Dos de 75 o 90 cm | Dos fundas individuales |
La funda debe ser unos centímetros más larga que la almohada para que cierre bien y no quede tirante, y el ancho, entre 45 y 50 cm, va en función del grosor de la almohada. Si tu almohada tiene una medida rara (una vieja de 80 cm, una cervical, una de cuna) o tu colchón es de los que no aparecen en la tabla, podemos hacer las fundas a medida en el taller.
Los juegos de sábanas de la tienda ya incluyen las fundas en la medida de la cama, con el mismo tejido y estampado que la bajera y la encimera; puedes verlos en la sección de sábanas de la tienda online.
Tipos de cierre: bolsillo, botones, cremallera y presilla
El cierre es lo que decide si la almohada se queda dentro de la funda o asoma por un lado a las tres de la mañana. Cada sistema tiene su punto:
- Bolsillo o solapa: la tela sobrante se dobla hacia dentro en un extremo y la almohada se mete en ese bolsillo. Es el cierre más común en los juegos de sábanas, sin nada que se rompa ni se note al dormir. Necesita que la funda tenga unos centímetros de más para que el bolsillo sujete.
- Botones: cierran el extremo abierto y se ven en la parte de fuera o quedan ocultos bajo una tapeta. Son propios de fundas más decorativas y de los cuadrantes; conviene que sean planos y de nácar o resina para que no molesten.
- Cremallera: cierre total y muy seguro, habitual en protectores de almohada, fundas de viscoelástica y cuadrantes rellenos. Si va en el lateral largo, hay que fijarse en que quede hacia la parte baja para no rozar la cara.
- Presilla: una lengüeta de tela que se abrocha a un botón o un lazo; es el cierre tradicional de las fundas bordadas y de las sábanas de jaretas, y da un aire clásico.

Tejidos: percal, algodón y jareta bordada
La funda de almohada está en contacto con la cara toda la noche, así que el tejido se nota más que en cualquier otra pieza de la cama. El percal 100 % algodón, como el del juego de sábanas Dunia, es liso, fresco y de tacto seco, ideal para el verano y para quien suda al dormir. El algodón de los juegos Robin y Leyla es un poco más suave al tacto y va bien todo el año. Los tejidos con mezcla de poliéster arrugan menos y se secan antes, pero retienen más el calor.
Para el ajuar o para regalar, el juego de sábanas de jaretas, con tira bordada y entredós, lleva las fundas rematadas con el mismo bordado y con cierre de presilla; es la funda de almohada de las camas de siempre, la que se ve en las casas de los pueblos de la Campiña Sur planchada y con el embozo doblado. Si dudas entre tejidos, en el blog tienes un artículo sobre cómo comprar sábanas online que explica las diferencias.
Cuántas fundas de almohada conviene tener
La funda de almohada se ensucia antes que las sábanas, por la crema, el sudor y el pelo, y en verano todavía más. Lo razonable es tener al menos el doble de fundas que de juegos: mientras un juego está puesto y otro en el armario, las fundas se cambian a mitad de semana. Muchos juegos traen dos fundas por cama de matrimonio y una por cama individual; comprar alguna suelta del mismo tejido es una buena inversión.
Cambiar la funda con frecuencia también alarga la vida de la almohada, que amarillea y coge olor si absorbe lo que la funda no retiene. Cuando las fundas pierden color, se clarean por el centro o se les rompe el bolsillo, toca renovar el juego; en el blog explicamos cuándo cambiar las sábanas, y el criterio para las fundas es el mismo.
Cuadrantes decorativos y protectores de almohada
No hay que confundir la funda de almohada con el cuadrante. El cuadrante es un cojín grande, cuadrado, que se coloca delante de la almohada de día para vestir la cama, a juego con la colcha o el bouti, y se retira por la noche. Los boutis Serena Yurena, Dian y Colette vienen con dos cuadrantes a juego precisamente para eso. La funda de almohada, en cambio, es la que se usa para dormir y se lava con las sábanas.
Entre la almohada y la funda va, si se quiere, el protector de almohada: una funda interior, a menudo con cremallera, impermeable y transpirable o simplemente de algodón, que protege la almohada del sudor y las manchas y se lava con menos frecuencia. Con un protector y dos o tres fundas de recambio, la almohada dura años limpia.
Fundas de almohada a medida
Cuando la almohada no es estándar, la funda a medida es la única solución cómoda: almohadas largas de 160 o 180 cm para camas grandes, almohadas de cuna y minicuna, cervicales, de camas articuladas o de hoteles y casas rurales que quieren unificar medidas. En el taller confeccionamos fundas sueltas o juegos completos con los mismos tejidos que vendemos en tienda, en la medida exacta que nos indiques, con cierre de bolsillo o de cremallera según prefieras. Para pedirlas, basta con medir el largo y el ancho de la almohada y usar el configurador de ropa de cama a medida, o escribirnos por WhatsApp con las medidas y el tejido que te gusta. Enviamos a toda la península, gratis a partir de 70 €, o puedes recoger el pedido en la tienda de Azuaga.
Preguntas frecuentes
Una funda de 150 cm de largo por unos 45 o 50 cm de ancho, según el grosor de la almohada. Ten en cuenta que la funda se confecciona unos centímetros más larga que la almohada para que el cierre de bolsillo sujete bien. Si prefieres dos almohadas de 75 cm en la cama de 150, necesitarás dos fundas individuales.
Más a menudo que las sábanas, porque recoge sudor, crema y grasa del pelo: lo cómodo es cambiarla a mitad de semana y, en verano o si tienes la piel sensible, cada dos o tres días. Por eso conviene tener el doble de fundas que de juegos de sábanas y, si es posible, un protector interior que proteja la almohada.
En muchos modelos sí, y cuando no hay funda suelta en la tienda online podemos confeccionarla en el taller con el mismo tejido y en la medida que necesites. Escríbenos por WhatsApp indicando el juego que tienes (Dunia, Robin, Leyla u otro) y la medida de la almohada, y te decimos qué opciones hay.
El de bolsillo es el más práctico para dormir: sin botones ni cremalleras que se noten, y sujeta bien siempre que la funda sea unos centímetros más larga que la almohada. La cremallera es el cierre más seguro y se usa sobre todo en protectores y fundas de viscoelástica; los botones y la presilla son más decorativos.
¿Te ayudamos?
Encuentra tus juegos con fundas de almohada en la sección de sábanas de la tienda online, escríbenos por WhatsApp si necesitas una medida especial o una funda suelta, o ven a la tienda de Azuaga a tocar los tejidos y elegir con calma.
Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.