El pañuelo del traje regional se dobla en pico, se coloca sobre los hombros con la punta a la espalda y se cruzan los extremos sobre el pecho, sujetos con agujas o un broche y remetidos bajo el mandil. El pañuelo de lana estampado va con el traje de diario; el mantoncillo bordado, con el de gala. Los dos piden lavado suave, protección contra la polilla y guardado sin apretar.
Pañuelo de lana y mantoncillo bordado: cuál se lleva en cada ocasión
Sobre los hombros del traje de mujer extremeño van dos prendas que a veces se confunden: el pañuelo y el mantoncillo. El pañuelo del traje regional es una pieza cuadrada de lana, estampada o lisa con cenefa, que en origen abrigaba y protegía el cuerpo de la blusa en el trabajo y en las fiestas de diario. El mantoncillo es una prenda más vestida: lana o punto bordado a mano con flores y ramos, con fleco o sin él, reservado para el traje de gala, los bailes y las ocasiones señaladas.
En genérico, y salvando las variantes que cada comarca y cada grupo de coros y danzas conserva, la regla es sencilla: pañuelo estampado con el traje de faena o de diario, y mantoncillo bordado con el traje de gala. Muchas familias tienen los dos, porque en las ferias de agosto, en las romerías y en las actuaciones de los grupos se alternan según el número que se baila o el acto al que se acude.
El pañuelo Sandía, de lana 100 % y 160×160 cm, es el modelo clásico de pañuelo grande estampado en rojos y rosas: al doblarlo en pico da un triángulo generoso que cubre bien la espalda y llega con holgura a la cintura. En la sección de pañuelos regionales tienes este y otros estampados, y en la de mantoncillos bordados, los modelos de gala, de baile y de niña.
Cómo se dobla y se coloca el pañuelo del traje regional
Colocar bien el pañuelo es cuestión de práctica, pero el orden es siempre parecido. Con un pañuelo cuadrado de lana:
- Extiéndelo del revés sobre la cama y dóblalo por la mitad en diagonal, punta con punta, para formar un triángulo. Si el pañuelo es muy grande, algunas mujeres dan un pequeño doblez a la parte recta para que no cuelgue tanto por la espalda.
- Colócalo sobre los hombros con la punta del triángulo cayendo por la espalda, centrada, y los dos extremos largos hacia delante, iguales.
- Ajusta el cuello: el pañuelo se abre un poco en el escote de la blusa, dejando ver el cuello y el aderezo (la cruz con su cinta y los pendientes).
- Cruza los extremos sobre el pecho, uno sobre otro, y llévalos hacia la cintura. Según la costumbre, se remeten bajo la cinturilla del refajo o del mandil, o se anudan en la espalda o en el costado.
- Sujeta con agujas o broche el punto donde se cruzan, para que no se abra al moverse ni al bailar, y fija también la parte de los hombros si el pañuelo resbala.

Para sujetarlo, la pareja de agujas chapadas en dorado es lo tradicional: se clavan en diagonal atravesando las dos capas de lana, con cuidado de no tirar de los hilos del estampado. Un broche o un imperdible bonito cumple la misma función. Las agujas se combinan con el resto del aderezo, del que hablamos en el blog en el artículo sobre las cruces del traje regional.
Cómo se coloca el mantoncillo bordado
El mantoncillo se coloca de forma parecida, pero con más cuidado porque el bordado pesa y el fleco se engancha. Se centra la punta en la espalda de forma que el ramo bordado quede a la vista, se cruzan las puntas sobre el pecho y se fijan con agujas o se remeten bajo el mandil. En el traje de baile conviene sujetarlo bien en los hombros, porque los giros lo desplazan. Los mantoncillos de niña son más pequeños, para que la punta no arrastre.

Trucos para que el pañuelo se mantenga en su sitio
Con el calor de las ferias de agosto, el pañuelo del traje regional tiende a resbalar sobre la blusa. Algunas cosas que ayudan:
- Colocarlo sobre una blusa de algodón o hilo, que agarra más que los tejidos brillantes.
- Fijarlo con un par de alfileres pequeños por dentro, a la altura de los hombros, además de las agujas del pecho.
- Remeter bien los extremos en la cintura antes de atar el mandil: el mandil bordado con faldiquera sujeta el conjunto.
- Si vas a bailar, dar una vuelta de más a los extremos antes de cruzarlos, para que el nudo tenga más cuerpo.
Cómo cuidar el pañuelo de lana y el mantoncillo
La lana es un tejido noble que dura décadas si se trata bien; de hecho, muchos pañuelos y mantoncillos pasan de abuelas a nietas. Lo que la estropea es el lavado agresivo, el calor, la humedad y la polilla.
| Qué hacer | Cómo | Por qué |
|---|---|---|
| Airear tras cada uso | Colgado a la sombra unas horas, nunca al sol | Elimina el sudor y el olor sin lavar |
| Lavar solo cuando haga falta | A mano, agua fría, jabón para lana, sin frotar ni retorcer | La lana encoge y se apelmaza con calor y fricción |
| Secar en horizontal | Sobre una toalla, dándole la forma, lejos de radiadores | Colgado se deforma por el peso del agua |
| Planchar con cuidado | Del revés, con paño húmedo entre plancha y lana, temperatura baja | El calor directo brilla y quema la fibra |
| Proteger de la polilla | Lavanda, cedro o bolsitas antipolilla en el cajón | La polilla busca la lana con restos de sudor |
| Guardar bien | Doblado sin apretar en tela de algodón, en lugar seco y oscuro | El plástico retiene humedad y el sol apaga el color |
Los mantoncillos bordados piden un cuidado extra: no lavarlos en casa si el bordado es a mano o tiene fleco, sino llevarlos a una tintorería que trabaje con lana; guardarlos extendidos o doblados con papel de seda entre los pliegues, para que el bordado no se marque; y desenredar el fleco con los dedos, nunca con peine, después de cada uso.
Un consejo para el guardado de una feria a otra: revisa el pañuelo al principio del verano, con tiempo. Si aparecen agujeritos, marca de polilla o manchas viejas, es mejor descubrirlo semanas antes de la romería que la víspera.
Cómo elegir un pañuelo del traje regional
Si vas a comprar uno, fíjate en tres cosas: el tamaño, la composición y el estampado. Un pañuelo de 160×160 cm como el pañuelo Sandía de lana 100 % es la medida de mujer adulta y cubre bien la espalda; para una niña conviene una medida menor o doblar más la parte recta. La lana pura abriga, cae bien y aguanta años; las mezclas son más ligeras pero se deforman antes. En cuanto al estampado, lo tradicional es que combine con el refajo y el mandil: un pañuelo de fondo rojo con un refajo de rayas o con un fieltro bordado en tonos parecidos.
Si estás formando el traje completo, en el blog tienes una guía general sobre cómo comprar el traje regional extremeño con todas las piezas. Y si tienes dudas sobre cómo se lleva en tu localidad o en tu grupo, pregunta a las mayores y a quien dirige el grupo de coros y danzas: cada pueblo tiene su forma, y esa es la buena.
Preguntas frecuentes
Es mejor evitarlo. La lana se apelmaza y encoge con el movimiento y el calor, así que lo más seguro es lavarlo a mano con agua fría y jabón para lana, sin frotar ni retorcer, y secarlo en horizontal sobre una toalla. Si tu lavadora tiene programa específico de lana en frío y usas bolsa de malla, solo para pañuelos sin bordado ni fleco.
Con una pareja de agujas chapadas en dorado clavadas en diagonal en el cruce del pecho, atravesando las dos capas, o con un broche. Ayuda además fijar los hombros por dentro con un par de alfileres pequeños y remeter bien los extremos en la cintura antes de atar el mandil, que sujeta todo el conjunto.
Una medida menor que la de adulta, para que la punta no arrastre por la espalda ni los extremos cuelguen por debajo de la cintura. Si solo tienes un pañuelo grande, dobla más la parte recta del triángulo antes de colocarlo. Para los mantoncillos hay modelos específicos de niña, más pequeños y con el bordado proporcionado.
Guárdalo limpio y seco, porque la polilla busca la lana con restos de sudor; envuélvelo en tela de algodón, nunca en plástico cerrado, y pon lavanda, cedro o bolsitas antipolilla en el cajón. Sácalo a airear de vez en cuando durante el invierno y revísalo con tiempo antes de la temporada de ferias.
¿Te ayudamos con el traje?
Mira el pañuelo Sandía y el resto de modelos en la sección de pañuelos regionales de la tienda online, escríbenos por WhatsApp si tienes dudas con la medida o el estampado, o ven a la tienda de Azuaga a ver pañuelos, mantoncillos y aderezos con calma antes de la feria.
Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.