A todas nos gustaría tener un vientre plano, una cintura de avispa y unos glúteos bien firmes. Pero no siempre es así. La genética debe ayudar y, además, hace falta un sacrificio importante, tanto en la alimentación como en el ejercicio. Para todas las que no llegamos a lo que nos gustaría, existe una prenda «mágica»: las fajas reductoras. Son perfectas para lucir radiantes y disimular esos kilos de más. En este post te contamos qué tipos hay y cómo usarlas.
Qué hacen las fajas reductoras
En el mercado podemos encontrar un gran número de fajas reductoras con distintos efectos sobre el cuerpo: para resaltar las curvas, para reducir zonas voluminosas o para controlar la figura en general.
Muchas veces utilizamos este tipo de prendas de compresión sin conocer claramente su efecto. La faja comprime los tejidos, aumenta el calor y dilata los vasos sanguíneos y linfáticos. Como consecuencia, favorece la pérdida de líquidos, que son los causantes de la tan temida celulitis.
Tres niveles de compresión
Generalmente encontramos fajas reductoras con tres niveles de compresión. En primer lugar, las fajas de compresión suave, perfectas para el uso diario, ya que su control es moderado y resultan muy cómodas. En segundo lugar, las fajas de compresión media, con un nivel más intenso, por lo que conviene usarlas de forma más restringida. Y, por último, las fajas de compresión fuerte, de efecto muy intenso, reservadas para ocasiones especiales en las que queremos lucir radiantes.

Tipos de fajas reductoras según su uso
Un tipo de faja y braguita reductora muy empleada es la diseñada especialmente para después del parto. Es una prenda perfecta para moldear y recuperar la silueta en menos tiempo tras dar a luz. Además, alivia ciertas molestias en la espalda y la cadera, porque ayuda a que los órganos y músculos desplazados durante el embarazo vuelvan a su posición.
Otra prenda en auge es la faja body. Suaviza la silueta desde el pecho hasta la cadera, con un efecto espectacular y un mayor control en el abdomen, la espalda y la cintura. Puedes ver algunos modelos en nuestra sección de bodys.
Especialmente popular es la braga faja, que ayuda a controlar la silueta en el abdomen y los glúteos. Al ser una prenda muy ligera, no resulta nada incómoda de llevar, incluso en el día a día.
Aparte de la faja posparto, hay otras diseñadas para después de una operación: las fajas posquirúrgicas. Al comprimir los tejidos intervenidos, favorecen la cicatrización y ayudan a reabsorber los líquidos inflamatorios típicos tras una operación. Como puedes comprobar, las fajas no son solo una prenda estética, sino que también pueden ser de gran ayuda para la salud.
Cómo elegir la tuya
Si quieres mejorar tu figura de una manera fácil y rápida, tu mejor opción es una de las muchas bragas y fajas reductoras existentes, que darán un nuevo aspecto a tu silueta. Eso sí, acierta con la talla: una faja demasiado pequeña no reduce más, solo resulta incómoda. En nuestro post sobre la talla de ropa interior te explicamos cómo medirte. No dudes en visitar la gran oferta de fajas que tenemos en nuestra tienda online y en la sección de lencería del blog.
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