Los visillos son cortinas finas y translúcidas que se cuelgan pegadas al cristal para tamizar la luz y evitar que se vea el interior de día, sin oscurecer la habitación. Se confeccionan en tejidos ligeros como el voile, la gasa o el lino fino, con fruncido, tablas u ollaos, y se pueden llevar solos o combinados con una cortina más gruesa por delante.

Qué son los visillos y para qué sirven

Un visillo es la capa más ligera que puede llevar una ventana. Su misión no es tapar, sino filtrar: deja pasar la claridad, suaviza el sol directo y hace que desde la calle no se distinga lo que ocurre dentro mientras hay luz fuera. Por la noche, con las lámparas encendidas, ocurre lo contrario, y ahí es donde entra la cortina o el estor que lo acompaña.

En una casa de la Campiña Sur, con tantas horas de sol y ventanas que muchas veces dan directamente a la calle, el visillo es casi imprescindible: permite tener las persianas subidas sin sentirse observado y evita que las habitaciones parezcan cuevas. Pero es igual de útil en un piso de ciudad con un vecino enfrente o en un chalé con el jardín pegado al salón.

Además de la intimidad y la luz, los visillos aportan tres cosas que se agradecen a diario:

  • Protegen los muebles, el suelo y el sofá del sol directo, que con el tiempo destiñe los tejidos.
  • Disimulan una ventana poco bonita, unas rejas o un marco viejo sin obras.
  • Visten la ventana cuando la cortina está recogida con los alzapaños, para que no quede desnuda.

Tejidos para visillos: voile, gasa, lino y más

Lo que define un visillo es el tejido. Todos son ligeros, pero no todos caen ni filtran igual. Estas son las familias más habituales, explicadas en genérico, porque dentro de cada una hay muchas calidades:

TejidoCómo esDónde encaja mejor
VoileMuy fino, liso, con caída suave y aspecto limpioSalones y dormitorios, combinado con cortina
GasaLigera y vaporosa, con algo más de cuerpo que el voileVentanales grandes, ambientes actuales
Lino fino o mezcla de linoTextura natural, filtra la luz de forma cálidaCasas de pueblo, estilos rústicos y nórdicos
Bordado o con dibujoTejido fino con motivos bordados o tejidosCocinas, salones clásicos, ventanas pequeñas
Tejido con textura o rayasHilos más gruesos que crean relieve o tramaCuando el visillo va solo y tiene que vestir

Antes de decidir, conviene mirar el visillo a contraluz, que es como se va a ver en casa. En la tienda de Azuaga puedes ponerlo delante de la ventana y comprobarlo; si compras desde otro punto de España, pídenos una muestra. Si quieres profundizar en cómo se comportan las telas, en el blog tienes un artículo sobre cómo elegir el tejido de las cortinas que también sirve para los visillos.

Confección: fruncido, tablas u ollaos

Como cualquier cortina, el visillo se confecciona con una cinta en la parte superior que decide cómo se recoge la tela. En nuestro taller trabajamos las tres opciones más habituales:

  1. Fruncido: la cinta fruncidora clásica, con ondas menudas y regulares. Es la que más se pide para visillos porque queda ligera y natural.
  2. Tablas: pliegues más marcados y ordenados, con un aire más formal. Va bien en salones clásicos y en ventanales altos.
  3. Ollaos: anillas metálicas por las que pasa la barra. Ondas anchas y aspecto actual; conviene que el tejido tenga algo de cuerpo para que no se vea pobre.

Hay una cuarta que también hacemos: la cinta de nido de abeja, con un plegado en panal muy discreto, ideal cuando el visillo va a estar siempre extendido y queremos que la cabecera pase desapercibida. El sistema de colgado (barra, riel o barra de visillo fina pegada al marco) se decide a la vez que la confección, porque cada cinta pide un soporte.

Visillos con cortina o visillos solos

La combinación clásica es visillo pegado al cristal y cortina por delante, sobre un riel doble o dos barras. De día trabaja el visillo; de noche, o cuando hace mucho calor, se corre la cortina. Es la solución más completa para salones y dormitorios, y te permite elegir un visillo neutro y dar color con la cortina. Si estás en ese punto, te ayudará leer sobre largos y colores de las cortinas para el salón.

El visillo solo tiene sentido cuando no hace falta oscurecer: cocinas, baños, pasillos, despachos, estancias de paso y ventanas que dan a un patio interior. También en ventanas con persiana, donde la persiana hace de cortina por la noche. En estos casos merece la pena elegir un tejido con algo de textura o dibujo, porque el visillo es el único protagonista.

Otra combinación cada vez más frecuente es visillo con estor enrollable: el estor, opaco o traslúcido, se baja cuando hace falta y el visillo suaviza el conjunto y le quita el aspecto de oficina.

Visillos para la cocina y el baño

En la cocina y el baño el visillo tiene que aguantar humedad, vapor y lavados frecuentes, así que interesan tejidos que sequen rápido y no se arruguen mucho. Los largos suelen ser cortos: hasta el alfeizar o hasta la altura de la encimera, para que no rocen el fregadero ni la bañera. En cocinas de pueblo con ventana pequeña, un visillo bordado a media ventana, sujeto con una barra fina de presión, sigue siendo la solución más práctica y bonita.

Para el baño, si la ventana da a un patio o a otra vivienda, elige un tejido algo más tupido o con dibujo, que garantice la intimidad también con la luz encendida.

Medidas y largo: cómo pedir visillos a medida

Para que un visillo quede bien hay que decidir tres cosas: el ancho, el largo y la cantidad de tela. El ancho se mide del soporte (barra o riel), no del cristal, y se multiplica por el fruncido que queramos: cuanto más fino es el tejido, más tela necesita para no quedar tirante. El largo depende de dónde vaya a acabar:

  • Hasta el alfeizar: para cocinas, baños y ventanas con radiador debajo.
  • Hasta el suelo, rozando: el más habitual en salones y dormitorios, sobre todo si va acompañado de cortina.
  • Con caída: unos centímetros de más que se posan en el suelo; queda elegante en ventanales, pero se ensucia antes.

Si vas a confeccionar varios visillos para una misma casa, mide cada ventana por separado, aunque parezcan iguales: en las casas antiguas rara vez lo son. En nuestra página de cortinas y visillos a medida te explicamos cómo tomar las medidas, y desde el configurador puedes indicar tejido, confección y medidas de cada ventana en un solo pedido. Si prefieres que lo miremos juntos, manda una foto de la ventana y las medidas aproximadas por WhatsApp y te preparamos una propuesta con presupuesto sin compromiso.

Cómo lavar los visillos

Los visillos se ensucian más de lo que parece porque están junto al cristal y recogen el polvo y el humo de la calle. Lo ideal es lavarlos un par de veces al año, con un programa suave, agua fría o templada y poca carga, sin mezclarlos con prendas que suelten pelusa. Quita los ganchos antes de meterlos en la lavadora y cuélgalos húmedos en su sitio: el propio peso los estira y casi nunca hace falta plancha. Evita la secadora y el sol directo mientras están mojados, que amarillea algunos tejidos blancos.

Preguntas frecuentes

¿Se ve desde fuera con visillos por la noche?

De día no, porque hay más luz fuera que dentro y el tejido refleja. De noche, con las lámparas encendidas, un visillo fino deja ver siluetas desde la calle. Si la ventana da a una zona de paso, combínalo con una cortina, un estor o la persiana para tener intimidad completa cuando anochece.

¿Cuánta tela lleva un visillo respecto al ancho de la ventana?

Depende del fruncido y del tejido. Como orientación, los visillos finos se confeccionan con bastante más tela que el ancho del soporte para que las ondas queden llenas; con ollaos se necesita menos y con tablas algo intermedio. En el configurador de cortinas a medida el cálculo se hace solo al indicar el ancho y la confección.

¿Qué visillo elegir para una ventana orientada al sur con mucho sol?

Un tejido algo más tupido o con textura, que tamice mejor el sol directo y proteja los muebles, y preferiblemente en tono blanco roto o crudo, que amarillea menos que el blanco puro. Si el sol entra muchas horas, acompáñalo de una cortina o un estor para las horas centrales del día en verano.

¿Hacéis visillos para muchas ventanas iguales, por ejemplo para un hotel o un colegio?

Sí. Confeccionamos visillos y cortinas en medidas grandes y en series para hoteles, casas rurales, colegios, consultas, oficinas y residencias, con tejidos pensados para uso intensivo y lavados frecuentes, e ignífugos cuando se exigen. Se puede hacer un solo pedido con todas las ventanas y lo enviamos a toda la península.

¿Te ayudamos con tus visillos?

Configura tus visillos a medida desde el configurador de cortinas de la tienda online, escríbenos por WhatsApp con una foto de la ventana y sus medidas aproximadas, o acércate a la tienda de Azuaga para ver los tejidos a contraluz y elegir con calma.

Lola Sánchez, Hogar y Confección, Azuaga (Badajoz), desde 1992.